Entrevista a Álvaro Arias: certificador de Airbus

El mundo de la aviación está compuesto por infinidad de agentes internos y externos. En la operativa del día a día, y para que un avión pueda ser despachado, intervienen varios agentes fundamentales. Muchos de ellos los conocemos porque son la cara visible de las aerolíneas comerciales –pilotos y tripulantes de cabina– y a otros tantos no les ponemos ni tan siquiera nombre. Pero no por ello son menos importantes, ¡todo lo contrario!

¿Sabíais que sin una firma un avión no puede volar? Sí, sí, como lo estáis leyendo. Para que una aeronave pueda transportar pasajeros –o carga– del punto A al punto B hay un equipo en particular que tiene mucho peso, el de mantenimiento. Y un rol en concreto que es imprescindible, el del certificador.

Quizás esta figura no es tan conocida para vosotros, por eso Álvaro Arias, certificador freelance de Airbus 320 y 330 nos va a explicar los entresijos de su profesión. Actualmente trabaja con Brussels Airlines, Air France, Finnair, Volotea y EasyJet a caballo entre Eslovenia, República Checa y Marsella. 

Pregunta – Álvaro, cuéntanos, ¿en qué consiste tu trabajo? Ponnos algún ejemplo que seguro lo entenderemos mejor.

Respuesta – ¡Hola! Pues básicamente, certificar que una aeronave es aeronavegable. 

¿Qué quiere decir esto? Firmar y verificar que un avión, cumple con todos los requisitos establecidos por la normativa vigente para que pueda volar y realizar transporte aéreo comercial. Esta firma viene después de una revisión heavy (revisiones en hangar), mantenimiento en línea diario (en la terminal), un cambio de motor, inspección tras impacto de rayos… 

Una vez realizado uno de estos trabajos, por uno o varios mecánicos, asumes la responsabilidad de que el trabajo, bajo tu supervisión, ha sido realizado bajo los manuales y especificaciones del fabricante, y que ese avión seguirá volando muchos años más con los máximos estandartes de calidad.

Aunque luego profundizaremos, un equivalente cotidiano seria, el inspector que verifica un coche en la itv, y se encarga de comprobar que el vehículo cumple los requerimientos de la DGT para seguir circulando. Pero es bastante más complejo.

Álvaro Arias
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@angievenegas88: la tripulante sevillana fit, que vive en Barcelona y trabaja en Londres

Angie Venegas (SVQ 1988) es una tripulante de cabina española que ha trabajado para tres aerolíneas distintas durante los cinco años que lleva volando. Empezó basada en Tenerife con una low cost, después en Barcelona con otra aerolínea de bajo coste y actualmente su base de operaciones es Londres para una aerolínea de bandera.

A pesar de trabajar en Reino Unido, Angie vive en Barcelona, ciudad en la que se aficionó al running y desde dónde cocina las recetas que comparte en su cuenta secundaria de Instagram.

La agenda de Angie está siempre muy apretada, pero se sabe gestionar para entretener a su audiencia en sus perfiles sociales, compartiendo consejos acerca de la profesión de la azafata de vuelo, su estilo de vida saludable, recetas, viajes e información valiosa del sector de la aviación. Con más de 11.000 suscriptores en YouTube, 14.000 en Instagram y 150.000 en TikTok, es una mujer perseverante que cada día da lo mejor de sí misma.

Pregunta – ¡Preséntate! Queremos conocerte un poco mejor.

Respuesta – Me llago Angie y soy una tripulante de cabina que compagina estar cada semana en un país del mundo con llevar un estilo de vida saludable. Comparto mis experiencias a través de mis redes sociales y de mi libro «FIT TO FLY: La guía de salud para Tripulantes de Cabina».

Angie en Ciudad de México

P – Antes de volar te dedicabas al mundo empresarial, ¿por qué decidiste cambiar de trabajo y convertirte en tripulante de cabina?

R – Estudié algo en la Universidad que pensaba que tendría muchas salidas profesionales, pero que realmente no me gustaba. Una vez que entré en el mundo laboral, me di cuenta de que no me sentía realizada dedicándome a ello. 

Más tarde, lo que a priori me suponía una crisis, se convirtió en la oportunidad de mi vida. La empresa para la que trabajaba cerró, y tuve que ponerme a buscar trabajo de nuevo. Inicialmente buscaba ofertas relacionadas con la consultoría de negocios (que era lo que hacía antes), pero tras varias entrevistas frustradas decidí ampliar mis horizontes y buscar en más sectores.

Entonces lo vi: buscaban gente con un perfil parecido al mío, y no se requerían ni conocimientos ni experiencia previos en el sector. Eché mi CV y una semana más tarde empecé mi formación con una aerolínea. ¡Tuve mucha suerte!

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@sofieferegrino: la tripulante mexicana con un currículum de altura

Sofie Feregrino (MEX 1992) es una mujer en constante evolución, trabajadora, luchadora y perseverante. Ha volado para tres aerolíneas distintas como sobrecargo (tripulante de cabina que le denominamos en España), actualmente es instructora en una escuela de TCPs en México y además está estudiando para dar el salto del galley al cockpit como piloto comercial.

Por si fuera poco, cada día entretiene a su audiencia en sus perfiles sociales, compartiendo consejos acerca de la profesión de la azafata de vuelo, su estilo de vida, viajes e información valiosa del sector de la aviación. Con más de 15.000 suscriptores en YouTube y 22.000 en Instagram esta mexicana es una mujer imparable.

Pregunta – ¡Preséntate! Queremos conocerte un poco mejor 😊.

Respuesta – ¡Hola! Yo soy Sofie Feregrino, tengo 28 años y soy originaria de la Ciudad de México. Llevo casi 5 años como tripulante de cabina, sin embargo llevo toda mi vida en el medio gracias a mi mamá que voló durante 23 años en Mexicana de aviación. He estado en tres aerolíneas a lo largo de mi carrera: la mejor aerolínea de bajo costo en México, la aerolínea bandera de mi país y la mejor aerolínea de Medio Oriente en la que podría trabajar.

Sofie en Abu Dhabi.

P – ¿Por qué elegiste tripulante de cabina como tu profesión? ¿Qué fue lo que te motivó?

R – Más que la profesión, me atrajo más el estilo de vida que toda mi vida conocí. Esa libertad de horario, donde tu vida cambia cada mes, y no se vuelve tan rutinaria como con otras profesiones. Yo elegí este trabajo después de estudiar durante 5 años Ingeniería en Negocios en una de las universidades más top y desgastantes mentalmente, terminé drenada y busque un cambio en mi vida. Porque mi alma es nómada, busco siempre el cambio y el viajar llena mi corazón. 

Sofie como estudiante de piloto

P – Sofie tienes un currículum de altura y además eres una mujer todoterreno; ingeniera, tripulante de cabina, estudiante de comunicación digital y ahora piloto comercial… ¿cómo lo gestionas todo? Si solamente pudieses elegir una de tus «versiones», ¿cuál sería?

R – La verdad es que la constante preparación y superación personal es algo que me hace ser yo. He vivido todo lo que mencionas, y al preguntarme qué elegir, elegiría mi presente porque es lo que soy ahora, lo demás me hizo llegar hasta aquí. Y mañana, me elegiría de nuevo porque todos los días cambiamos y, en mi caso, elijo ser mejor que ayer.

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@vuelaconpao: la tripulante de cabina que arrasa en TikTok

El challenge viral del cambio de look conocido como «Don’t rush»se puso de moda en redes cuando estábamos todavía viviendo el confinamiento más hermético. Este reto, adaptado al sector de la aviación, unía a tripulantes y pilotos de todo el mundo y de muchísimas aerolíneas diferentes como un movimiento por la situación que se estaba viviendo.

Consistía en grabar un vídeo, con la canción homónima como único sonido, mostrar una primera imagen del tripulante (o piloto) con ropa de estar en casa y una vez que se tapaba la cámara (con el pasaporte, con una brocha de maquillaje, con la mano…) la siguiente imagen nos mostraba a la persona ataviada con el uniforme lista para ir a volar.

Los hashtags del tipo #VolveremosAVolar imperaban en las redes sociales mientras al challenge del «Don’t rush» se unía más y más gente. Fue gracias a este reto cuando conocí a Paola Villa (en ese momento @paoolacp en Instagram) ya que me ofreció participar en el vídeo que ella estaba montando con compañeras de diferentes aerolíneas.

Me encantó su idea y que hubiera pensado en mí y grabé el reto para participar en el vídeo de Pao a principios de abril utilizando TikTok, y ese challenge es el primer vídeo en mi perfil de la app china.

Fue en aquel momento, hace más o menos seis meses, cuando conocí a Pao (actualmente @vuelaconpao), y debía tener unos 2.000 seguidores en su cuenta de Instagram, si no recuerdo mal; ahora tiene la friolera de 55.000. Pero su crecimiento meteórico no ha llegado por Instagram sino por TikTok, donde hace vídeos casi a diario para su millón de fieles seguidores y acumula 40,2 millones de «me gusta».

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Aerocrissi resurge como el ave fénix

Hoy os traigo un post diferente con una protagonista cuya historia me fascinó desde que la «descubrí» en Instagram. Me ha parecido interesante compartir su experiencia, tanto a bordo de los aviones como gestionando su comunidad online al frente de @aerocrissi.

Cristina estrenó sus alas en el año 2008 en Air Europa y nunca dejó de volar. Tras su paso por Air Europa vino Clickair, más tarde la fusión con Vueling y hasta la llegada de la pandemia Norwegian era la aerolínea para la que volaba.

Las andanzas de esta inquieta madrileña en las nubes se remontan al año 2006, cuando se formó en una escuela de la capital española para obtener la certificación de Tripulante de Cabina de Pasajeros (lo que denominamos erróneamente la «licencia»).

La pasión de Cristina por la aviación hizo que en 2006, mientras todavía cursaba sus estudios aeronáuticos, abriese un foro para tripulantes -ya extinto- que cosechó muchísimo éxito durante años.

Os pongo en situación, hace 14 años todavía no habían irrumpido las redes sociales como actualmente y la figura del «influencer» estaba sin acuñar porque era una profesión que no se había desarrollado. Un tímido Facebook de dos años de historia empezaba a tener adeptos en Estados Unidos, y Twitter nacía ese mismo año (2006) para revolucionar el mundo. Huelga decir que no existía Instagram (2010), ni mucho menos TikTok (2016).

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