Refranero español versión aeronáutico

En España tenemos muchas cosas que merece la pena conocer. Ya sea la historia, nuestra reconocida gastronomía, los paisajes únicos o las singulares tradiciones que hacen que los extranjeros nos sitúen en el mapa.

Pero lo que verdaderamente es digno de mención es nuestro riquísimo idioma, lleno de matices y diversidad, y en concreto nuestro refranero, porque… ¿qué sería de nuestras conversaciones sin un recurso como los refranes? Yo los llamo “pequeñas píldoras de sabiduría popular”.

Hoy vengo a darle una vuelta a nuestro recurrente refranero para enmarcarlo en el contexto aeronáutico. ¡Espero que os guste! Si tenéis alguno más que añadir estaré encantada de leerlos en los comentarios de este post 🤗.

– Donde manda comandante no manda tripulante.

– Donde vueles, haz lo que vieres.

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Cuando volar era un lujo

El glamour de la antigua aviación se ha ido desvaneciendo hasta encontrarnos en el punto sin retorno del panorama actual: la proliferación de las low cost y la democratización de viajar en avión.

Esto no es ni “malo” ni “bueno”; simplemente una exposición de los hechos. Lo que sí, esta evolución del sector tiene sus claras ventajas y desventajas. La ventaja fundamental es que ahora el avión es un medio de transporte al alcance de todos, lo que conlleva -positivamente- a que podamos viajar y movernos por el mundo con muchas más libertades y facilidades que nuestros abuelos.

Una desventaja, para quien quiera verlo así, -que no es mi caso- sería que ahora la aviación ha perdido esa exclusividad de la que alardeaban los viajeros que tenían las carteras más abultadas de la época. Antiguamente la gente se vestía para la ocasión porque iba a viajar en avión, y eso era todo un acontecimiento, con lo cual los pasajeros lucían con orgullo sus mejores galas en consonancia a la importancia del trayecto en el pájaro metálico.

Antaño los asientos de los aviones eran anchos y confortables, no se pensaba en llenar el avión hasta su máxima capacidad para ahorrar costes, sino en el confort a bordo. El trayecto hacia el destino formaba parte -y forma- de la experiencia global de las vacaciones como un punto diferenciador.

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