Hoy me gustaría compartir con vosotros unos cuantos consejos para cuando estéis de línea en un hotel (o simplemente alojados si es que no sois tripulantes).
1. Cualquier tarjeta sirve (generalmente) para activar la luz o corriente de la habitación.
No tiene por qué ser la que abre la habitación. Yo pongo la del bus (por ejemplo) y así siempre tengo el aire a la temperatura que quiero o directamente apagado; ya que en muchos hoteles una vez que quitas la tarjeta se pone en modo «auto» y cuando llegas a la habitación parece eso un desfile de pingüinos. Lo mismo ocurre con algunos de los enchufes, que una vez que sacas la tarjeta de la ranura, dejan de tener potencia y no puedes dejar tus dispositivos cargando cuando tú no estés.

2. Utiliza una percha para ajustar la oscuridad de la estancia.
Si eres de los que necesita oscuridad total para poder conciliar el sueño y las cortinas no cierran bien (o dejan separación por donde entra mucha luz), usa una percha de las de pinza que encontrarás dentro del armario.
Los tripulantes de cabina tenemos horarios de locos y muchas veces necesitamos estar durmiendo a las 19h en pleno verano cuando fuera todavía luce el sol, así que esto es bastante útil si necesitas simular la noche para poder conciliar el sueño.

3. Apaño por si no tienes adaptador de enchufe en Reino Unido.
Por mi trabajo, me mandan casi todos los meses varios días a volar desde Londres. Si no tienes adaptador en UK, o necesitas cargar varios dispositivos a la vez y solo tienes uno, no te preocupes; te traigo una solución.
Introduce tu cargador con normalidad y algo largo en la tercera clavija que mantenga la pestaña bajada (algo que no sea conductor de la electricidad, como puede ser un bolígrafo, un cubierto de plástico de los del avión, una pajita, un removedor de café de madera…) y carga tus dispositivos sin problema y con total seguridad.

4. Protege tus prendas de las planchas «asesinas» de los hoteles.
Para no liarla con el uniforme, antes de usar una plancha desconocida de hotel, desenfunda una almohada que no vayas a utilizar, y protege las prendas planchando sobre la funda (también sirve con una sábana o con una toalla).
A veces las planchas «escupen» agua sucia o te queman la pieza, lo que puede ser un auténtico drama si no tienes más prendas de recambio del uniforme.

5. Cuidado con los hervidores de agua de los hoteles (kettle).
Ojo con los hervidores de agua que están presentes en la habitación junto con café e infusiones de cortesía. Si te fijas, casi siempre tienen restos de agua o están húmedos, y por desgracia mucha gente les da un uso que no deberían y para lo que no están diseñados (eso da para otra publicación).
Si no quieres beber «sabediosqué» del huésped anterior, asegúrate de hervir el agua al menos una vez, tirarla, repetir y usarla cuando creas que puede estar más limpia.

¡Espero que todos estos consejos os sean útiles en vuestra próxima estancia en hoteles!