Evaluación aeromédica clase CC

La primera vez que visité un médico aeronáutico fue en noviembre de 2015, un mes antes de empezar el curso para conseguir la certificación de tripulante de cabina de pasajeros (TCP) o como le decimos habitualmente -y de manera errónea- la “licencia”.

Me desplacé desde Santiago de Compostela (mi ciudad natal y en la que estaba de paso hasta conseguir el trabajo para volver a Barcelona) a Madrid porque en principio el curso lo iba a hacer en la capital española (después hubo un cambio de planes y acabé haciéndolo en Barcelona).

El reconocimiento no fue muy largo, la clínica estaba en un piso de un edificio madrileño con solera y allí solamente estaba yo para ser reconocida. Una vez lo terminé pagué unos 100 euros y creo recordar que a los pocos días el certificado médico de AESA me llegó por correo a mi domicilio en Galicia.

Hace un par de semanas volví a someterme a la evaluación aeromédica ya que mi certificado caducaba en breve. A los cinco años (hasta los 40 años de edad) es cuando los tripulantes debemos repetir este examen médico para renovar nuestro certificado, conseguir el “apto” y seguir volando.

Periodos de validez de certificados médicos

El CC (el de TCP):

  • Hasta los 40 años, 60 meses (renovando, en cualquier caso, a los 42 años).
  • Entre las edades de 40 y 50 años, 24 meses.
  • Mayores de 50 años, 12 meses.

¿En qué consisten estas pruebas?

Una vez llegué a la clínica a las 8 en punto de la mañana (esta vez lo hice en Barcelona, a la clínica donde me mandó la aerolínea, ya que es esta la que corre con los gastos) me dieron una carpeta con varios documentos; tuve que cubrir una serie de formularios con mis datos personales, una breve entrevista y unas preguntas del 1 al 5 en función del grado en el que estuviera de acuerdo.

Lo primero que debes tener en cuenta es que hay que acudir en ayunas, y se recomienda que la noche anterior no hagas una cena demasiado copiosa; lo idóneo sería ir con unas 10 horas de ayuno (aproximadamente).

Te dicen que debes llevar contigo el certificado médico que te va a caducar, la tarjeta de la compañía para poder identificarte como un miembro de la aerolínea y yo por si acaso, y como lo llevo todo junto en la misma carterita, me llevé también el pasaporte y la licencia (certificación) de vuelo.

Mi evaluación aeromédica caducada

También es requerido que, si usas lentillas (lentes de contacto) debes ir sin ellas y llevar puestas las gafas para la prueba oftalmológica.

Una vez cubrí en la sala de espera los documentos que me habían entregado (unos diez minutos) me llamó el doctor para empezar el reconocimiento. Primero se aseguró de que había cumplimentado correctamente los datos de los formularios (nombre, fecha de nacimiento, dirección) y le echó un vistazo a la entrevista personal.

Las preguntas eran del tipo “¿has tenido algún evento significativo desde el último reconocimiento médico?” yo por ejemplo ahí puse que había sufrido un accidente de tráfico en 2017, me preguntó qué me había pasado, si tenía secuelas, cómo me había recuperado etcétera. Había otra cuestión que hacía referencia a si me había ocurrido algo que emocionalmente o a nivel psicológico me hubiese afectado, y yo respondí que la “larga enfermedad” (eufemismo que utiliza la prensa para no decir “cáncer”) que tuvo mi padre en 2016.

Otra pregunta era que cuál es tu “núcleo familiar”, yo comenté que vivía con mi pareja y que mi familia estaba en otra comunidad autónoma. También te pregunta si consideras el sueño y la salud mental (en preguntas diferentes) como algo importante a la hora de ejercer esta profesión, y yo puse que por supuesto que sí. Otra pregunta era si habías ascendido en el trabajo o promocionado, yo comenté que había subido de nivel de antigüedad y que esto también suponía un aumento salarial. También recogía si habías visto afectados tus ciclos de sueño desde que trabajabas volando.

Cara a cara con el médico te pregunta si padeces alguna enfermedad, si tienes alergias, si eres fumador, si bebes alcohol -y si es así que digas una cantidad aproximada a la semana-. Una vez que comentas personalmente con el médico las preguntas y variaciones que ha habido en tu vida, o en el trabajo, en los últimos 5 años pasa a tomarte la tensión, el pulso y a auscultarte. Una vez finalizada esta fase apunta lo que vea conveniente en la carpeta de los documentos que te entregan al principio y pasas a otra sala donde te espera otro médico.

En este caso era una chica que lo que hizo fue pesarme, medirme y hacerme el test del daltonismo, unos test de agudeza visual y una audiometría. Para examinarme la vista utilizó un papel con varios párrafos de texto de diferentes tamaños, de más grande a más pequeño. Con el brazo completamente estirado y el papel a una distancia “considerable” te hace ir leyendo. Primero me pidió que leyese sin las gafas, yo que soy miope y tengo astigmatismo (3,5 dioptrías en cada ojo) no veía más que manchas negras difuminadas.

Me puse las gafas y la médico me iba pidiendo que me tapase primero un ojo y leyera equis párrafo, después con el contrario tapado, y también con los dos ojos destapados (esto con las gafas puestas).

También te evalúa haciéndote leer diferentes letras y números en renglones de mayor a menor tamaño que está proyectado en una pantalla en la pared (mucha más distancia que la de tu brazo, obviamente) sin gafas y con ellas. Una vez terminas con la vista pasas a la cabina para realizar la audiometría. Te proporcionan unos auriculares de los de diadema y un pulsador con un solo botón, te sientas en la cabina, la cierra y desde fuera -sin contacto visual- empieza a poner sonidos casi inaudibles, que tienes que responder pulsando el botón cuando los oyes.

Finalizadas estas pruebas la médico apuntó lo pertinente en mis documentos, me los entregó y pasé a la siguiente fase, el análisis de orina y de sangre. Una vez me llamaron desde la sala de espera, me dieron un vaso de plástico blanco y me hicieron pasar al baño para proceder con la prueba de orina. Al momento hacen el test de drogas con una tira que da el resultado instantáneamente: negativo. Tras esto me sacaron sangre para los análisis. Cuando terminé me pegaron la pegatina de los resultados negativos de la prueba de drogas en mis documentos y tuve que entregarle mi carpeta a la persona que me la dio al principio.

Me dieron un resguardo para recoger mi nueva evaluación aeromédica y los análisis en 6 días, había entrado a las 8 de la mañana y a las 9:50 ya estaba fuera, así que fue bastante rápido. En la fecha que me dijeron volví a la clínica a recoger los resultados de la evaluación y hasta dentro de 5 años no tengo que volver a renovarlo.

Por si os interesa ampliar información, en el análisis de sangre contemplan: hemoglobina, VCM, CHCM, leucocitos, neutrofilos, linfocitos, monocitos, glucosa, creatinina, urato, colesterol y triglicéridos entre otros muchos más datos.

En el análisis de orina contemplan: citoquímicos y sedimentos (glucosuria, proteinuria, bilirrubina, cuerpos cetónicos entre otros) y drogas de abuso (anfetaminas, cocaína, THC, opiáceos y benzodiacepinas).

Si te ha gustado puedes dejarme un comentario, ¡gracias por tu opinión! 🤗

Autor: Azafata hipóxica

Soy Andrea Enríquez, nací en Santiago de Compostela en el último año capicúa de los 90. La primera vez que me subí a un avión fue como UM con 6 años, desde entonces no me he vuelto a bajar. Publicista desde 2013 y tripulante de cabina desde 2015 comparto mi día a día en redes través de mi álter ego Azafata hipóxica.

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